|
| La iluminación de la habitación del bebé y su mobiliario |
Cuanto a la iluminación de la habitación se aconseja que sea de dos tipos: una en el centro del techo, y otra en formato de media luna en una de las paredes del cuarto o utilizando una lámpara de pie. Estas últimas las podéis utilizar en el caso de que el bebé necesite cuidados durante la noche, sin tener que ser incomodado con la luz más fuerte. Una luz tenue puede ayudar también al bebé a que concilie mejor el sueño.
Las cortinas son necesarias para controlar la entrada de luz natural durante el sueño diurno del bebé. Se recomienda que usemos las que están hechas de materiales que no atrapen mucho polvo. El mismo consejo se puede aplicar al protector de la cuna y a la colcha. Que sean de un tejido que no absorba tierra y ningún tipo de polvo.
Cuanto más sencillo sea el mobiliario de la habitación, mejor. Al principio, el bebé necesitará de una cuna, un armario y un cambiador. Luego, sería conveniente que tuviera un baúl para los juguetes, silla y mesita de actividades para cuando empiece a hacer sus primeros garabatos, y un corro para cuando esté sentadito jugando. La posición y distribución de los muebles son muy importantes porque van a determinar la practicidad a la hora de usarlos.
Cuanto a los colchones, existen cuatros tipos distintos por sus materiales y precios. El de espuma es más barato, es antialérgico, pero menos higiénico. El de muelles es el segundo más barato, y su ventaja es que dispone de dos caras distintas: una para los meses más calientes y otra para los meses más fríos. El tercero tipo es el de fibra de coco. Tiene mejor higiene porque impide la acumulación de humedad, pero es más caro que los dos primeros. El cuarto colchón puede llegar a costar unos 100 euros aproximadamente y según el fabricante. Es de látex, el más higiénico, y el que mejor se adapta al cuerpo del bebé. |
 |
| « volver |
 |
|
|